La startup Windborne supera al ECMWF europeo con su nuevo modelo WeatherMesh 6

Fuentes: This AI weather startup is out-forecasting government agencies
Imagen generada por IA con el prompt: Editorial illustration of a high-altitude weather balloon drifting through a dramatic sunset sky with faint digital grid overlays, evoking AI-driven weather prediction. Muted blue and amber tones, photorealistic style.
Imagen generada con IA

La startup estadounidense Windborne Systems presentó este lunes la sexta versión de su modelo de predicción meteorológica WeatherMesh, que asegura superar en precisión al sistema del Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Plazo Medio (ECMWF) en varias variables clave, entre ellas la temperatura en superficie. El nuevo modelo genera pronósticos cada hora, en lugar de cada seis, y alcanza una resolución de 3 km en Europa y Estados Unidos continental.

Fundada en 2019 por un grupo de estudiantes de Stanford, Windborne comenzó fabricando globos meteorológicos para vender datos. Tras la irrupción en 2022 de los modelos de aprendizaje profundo aplicados al clima, la empresa dio el salto al desarrollo de modelos propios. El director de producto, Kai Marshland, resume la mejora con una comparación: WeatherMesh 6 «es tan preciso a cinco días vista como un pronóstico tradicional lo es con un día de antelación».

La clave del avance reside en la asimilación directa de datos. Los modelos de IA meteorológica suelen depender de los conjuntos de datos producidos por el ECMWF y la NOAA estadounidense, pero Windborne afirma que ya puede prescindir en buena medida de las condiciones iniciales del centro europeo. La compañía mantiene unos 400 globos en vuelo desde 15 puntos del planeta, alimentando el modelo con lecturas de sensores en tiempo real.

Windborne ha captado 25 millones de dólares en capital riesgo, con una valoración de 85 millones en 2024. Vende datos de sus globos a la NOAA, a la Fuerza Aérea y a la Armada de EE. UU., además de pronósticos a inversores y operadores de materias primas. El año pasado, un avión de United Airlines chocó con uno de sus globos, lo que ha llevado a la empresa a instalar transpondedores ADS-B para reducir el riesgo de nuevos incidentes.