Quilty, una startup de inteligencia artificial fundada por los productores Simon Horsman y Daniel Wood, afirma poder anticipar el éxito en taquilla de una película analizando únicamente su guion, pero pruebas recientes han generado dudas sobre su fiabilidad. La herramienta asigna una puntuación de 0 a 100 al texto según su calidad narrativa, viabilidad comercial, resonancia con el público y costo estimado de producción, y cobra 50 dólares por cada análisis.
En una prueba divulgada por la prensa especializada, Quilty otorgó una puntuación más alta al guion de 'Christy', que recaudó unos 2 millones de dólares, que al de 'Sinners', una película que ingresó 370 millones y obtuvo premios Óscar. Los fundadores defienden el modelo y subrayan su voluntad de «mantener a los humanos en el bucle» del proceso creativo.
Quilty no entrena modelos propios: combina herramientas de uso general como Gemini de Google para análisis de estructura, una instancia de DeepSeek alojada en Estados Unidos para modelado financiero, y Claude y ChatGPT para evaluación narrativa y de personajes. También incorpora VADER, una biblioteca de código abierto de análisis de sentimiento. Su director de tecnología, Daniel Wood, defiende que esta arquitectura modular permite incorporar modelos más avanzados a medida que aparecen en el mercado. Horsman y Wood sostienen que su «motor de sentimiento» puede evaluar cómo un proyecto aborda el momento cultural, aunque críticos consideran que predecir el resultado artístico sigue siendo una labor inherentemente humana.
