La startup Operation Bluebird lanza una nueva red social con el nombre Twitter

Fuentes: 20minutos.esT3clickbait, xataka.com, techcrunch.com, New Twitter launches, says Musk's X gave up the name

La startup Operation Bluebird ha lanzado twitter.now, una nueva red social que recupera la interfaz y las funciones características del antiguo Twitter, en medio de un litigio judicial con X Corp, la empresa de Elon Musk, por los derechos sobre la marca. La plataforma ya permite registrarse y, según informa 20minutos.es, incorpora elementos visuales reconocibles como un panel lateral con feed, exploración, notificaciones y una columna de tendencias personalizadas, además de las clásicas funciones de respuestas y retuits descritas por Xataka.

El proyecto está liderado por Stephen Coates, antiguo abogado especializado en propiedad intelectual de Twitter, y nace con la premisa de que X habría abandonado las marcas vinculadas a los nombres 'Twitter' y 'tweet' tras la adquisición de la red social por parte de Elon Musk y su posterior cambio de nombre a X en 2023. Según recoge 20minutos.es, a finales de 2025 la startup solicitó ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos la cancelación de diez registros de X alegando abandono, un procedimiento administrativo que permanece suspendido mientras avanza el litigio federal.

El enfrentamiento legal dio un giro relevante en abril de 2026, cuando un juez federal emitió un fallo preliminar en el que apuntó que X podría haber renunciado a determinados derechos de propiedad intelectual relacionados con Twitter, 'tweet' y el antiguo logotipo del pájaro azul. X Corp respondió con una contrademanda en la que defiende que sigue siendo propietaria de esas marcas y que actualizó sus condiciones de servicio para prohibir expresamente el uso del nombre Twitter sin autorización. El litigio, por tanto, sigue abierto y sin resolución definitiva.

Más allá del aspecto legal, twitter.now se presenta como un intento de construir una 'plaza pública digital más segura', en palabras recogidas por 20minutos.es. Su principal seña de identidad es VERA, una herramienta de verificación automática de datos basada en Gemini de Google, que analiza los mensajes publicados para combatir la difusión de contenido dañino o inexacto. Coates lo resume con una frase reveladora: 'libertad de expresión, no libertad de alcance'. La idea es permitir que los usuarios publiquen sin restricciones, pero sin que el contenido problemático sea recompensado con mayor difusión algorítmica.

El modelo de negocio de esta primera fase se apoya en el acceso de pago. Twitter.now cuenta por ahora con cientos de usuarios y ofrece dos modalidades de membresía para fundadores, con precios de 20 y 40 dólares, según detalla 20minutos.es. Xataka añade que la aportación de 20 dólares concede el estatus de fundador y que detrás del proyecto hay capital externo, citando a Kevin Raper como uno de los financiadores. X Corp ha intentado desacreditar esta estrategia señalando, tal como recoge la demanda, que 'la apuesta por la nostalgia consigue los titulares', una frase que ilustra el valor de comenzar con un nombre conocido en lugar de construir una identidad desde cero.

Las dos fuentes consultadas coinciden en subrayar la contradicción central del proyecto: Bluebird avanza con el lanzamiento de una plataforma que depende precisamente de la marca cuya propiedad se disputa en los tribunales. La propia web de twitter.now aclara que el servicio 'no está afiliado con X', pero la cuestión de fondo, quién tiene derecho legal a usar el nombre Twitter, sigue sin respuesta definitiva. El abogado de marcas Josh Gerben, citado por Xataka, considera que Bluebird tiene una teoría jurídica viable, aunque el caso está lejos de resolverse.

El episodio plantea un interrogante más amplio sobre la propiedad intelectual en la era digital: si una empresa deja de utilizar una marca como identidad principal, ¿significa realmente que la ha abandonado? La respuesta a esa pregunta, que durante años fue teórica, se dirimirá en los tribunales y marcará el futuro no solo de twitter.now, sino de cualquier plataforma que aspire a recuperar nombres míticos de internet. Por ahora, la nostalgia de Twitter ya tiene nueva casa, aunque su situación legal sigue siendo tan provisional como su URL.