La startup Instinct, fundada hace apenas un año y dirigida por un joven de 23 años, ha cerrado una ronda Serie B de 250 millones de dólares que eleva su financiación total a 350 millones y sitúa su valoración en 2.500 millones, según informó al Wall Street Journal. La ronda ha sido codirigida por Index Ventures y Benchmark.
Instinct, comercializada a través de Spear Street Technology, ofrece un asistente de inteligencia artificial capaz de organizar la vida del usuario conectándose a sus aplicaciones y dispositivos y comunicándose con él mediante mensajes y llamadas. Su fundador, Noah Shinn, celebró la noticia en un mensaje en X donde destacó casos de uso relatados por usuarios primerizos, como la planificación de viajes por carretera, la compra semanal de alimentación, la adquisición de entradas para conciertos, la cancelación de suscripciones e incluso la organización de una boda.
La compañía se encuentra actualmente en beta privada y dispone de un sitio web de estética muy básica. Su rápida expansión ha generado controversia por los permisos excesivos que solicita la aplicación y por unas condiciones de uso que algunos usuarios consideran invasivas para su privacidad. TechCrunch ya abordó estas preocupaciones en una pieza anterior.
