Foundation Future Industries, una startup fundada en 2024 por Sankaet Pathak, trabaja en el robot humanoide Phantom MK1 con el objetivo de convertirlo en un supersoldado estadounidense. Su CEO asegura que la empresa prevé dotar a sus humanoides de capacidades letales en los próximos meses, aunque rehusó dar detalles concretos, limitándose a mencionar "cosas cinéticas" (sistemas de armas). Además del combate, Foundation plantea usos en logística, reconocimiento e inspección, y afirma haber probado el Phantom MK1 con fuerzas ucranianas.
La compañía cuenta con el respaldo de Eric Trump, hijo del presidente estadounidense, que figura como inversor y director de estrategia. Trump promocionó los robots en una entrevista en Fox Business el 23 de abril, describiendo su capacidad de responder a comandos y augurando un impacto ilimitado en industria, defensa y hostelería. El espacio televisivo mencionó un contrato de 24 millones de dólares con el Pentágono, aunque WIRED verificó que los contratos actuales de Foundation proceden de adquisiciones previas (Boardwalk Robotics) y de colaboraciones con el Instituto de Cognición Humana y de Máquinas (IHMC) de Florida, sin nuevos contratos independientes.
Expertos en robótica, como Rodney Brooks (MIT) y Robert Griffin (IHMC), advierten de que los soldados humanoides plenamente autónomos siguen siendo una aspiración lejana, pues la percepción, la navegación en entornos desconocidos y la manipulación física siguen siendo retos sin resolver. Pathak descarta los escenarios catastróficos y defiende que la tecnología puede hacer la guerra más precisa y reducir el daño colateral. La próxima versión, Phantom MK2, será la primera resistente al agua y al polvo.
