Un relato personal demuestra que el HTML básico, sin abusar de JavaScript ni formatos complejos, sigue siendo la herramienta más universal para garantizar el acceso a la información y los servicios públicos. La historia transcurre en una oficina de prestaciones de vivienda en Londres, donde una joven sin hogar utiliza una PlayStation Portable (PSP) para consultar las páginas de GOV.UK sobre ayudas. A pesar de que el navegador de la PSP es extremadamente limitado —lento, poca memoria y solo tres pestañas— las páginas gubernamentales, escritas en HTML simple y ligero, funcionan sin problemas. El autor reflexiona sobre la lección: en contextos de crisis o baja conectividad, la simplicidad técnica es un requisito de equidad. Compara la filosofía con la frase del fotógrafo Chase Jarvis de que «la mejor cámara es la que llevas contigo». Así, el HTML simple, acompañado de un mínimo CSS y sin JavaScript innecesario, debería ser la base de cualquier servicio público digital. La joven, que había sido expulsada de casa, elogió al personal de la oficina y resumió la experiencia del navegador: «Es una mierda, pero funcionó». El artículo invita a los desarrolladores a ponerse en la piel del usuario con peores condiciones técnicas y a priorizar la accesibilidad real sobre las interfaces sofisticadas.
