La Sociedad de Ortografía Inglesa (Spelling Society) ha convocado un congreso en Londres donde su presidente, en un cargo honorífico, ha propuesto un programa de reformas ortográficas minimalistas. El autor argumenta que, tras la fundación de la sociedad en 1908, los proyectos de reforma fueron desplazados por la Primera y Segunda Guerra Mundial, así como por la llegada de la tecnología de corrección automática y la inteligencia artificial. Hoy, la ortografía inglesa sigue siendo un obstáculo para la comunicación global, dado que millones de personas aprenden el idioma como segunda lengua.
La propuesta central es eliminar letras innecesarias en palabras comunes, como la 'c' en 'acquire' o la 'm' en 'communal', y regular la grafía de palabras como 'gin' (cambiando 'j' por 'g'). El texto advierte que los hablantes nativos suelen resistirse a cambios drásticos por el esfuerzo de aprendizaje, por lo que se sugiere un enfoque gradual que no ofenda a los conservadores. Se recomienda a la sociedad contactar con docentes, editores de medios y figuras de la cultura popular para impulsar la reforma, ya que no existe un organismo legislativo oficial en el Reino Unido para regular la escritura. El objetivo es lograr avances modestos y sostenibles, similar a las reformas ortográficas implementadas en países como Finlandia o España.
