¿Puede una página web juntar todos los textos de un mismo autor partiendo únicamente del estilo de escritura? El ensayo "Pseudpocalypse" sostiene que sí, y que el fenómeno va mucho más allá de internet: cualquier canal de alta densidad informativa acaba revelando la identidad de quien lo usa. La hipótesis central es que cada persona posee una suerte de "huella estadística" en su forma de escribir —tono, vocabulario, manías tipográficas— y que esa huella contiene decenas de bits de información. El texto lo demuestra con un experimento mental basado en la teoría de la información.
El autor plantea que, si en el mundo angloparlante viven hoy unos 490 millones de personas, hacen falta alrededor de 29 bits para que un identificador binario aleatorio sea prácticamente único. El mismo umbral, argumenta, se aplica a las particularidades del estilo de escritura: basta con que un autor "filtre" más de 29 bits de preferencias (uso de guiones, coletillas, estructuras favoritas) para que cualquier sistema que los observe pueda afirmar con altísima probabilidad que dos textos pertenecen a la misma persona. El ensayo introduce variables más realistas —ruido en la medición, distribución no uniforme de los estilos, distinta visibilidad de cada manía— y concluye que el resultado apenas cambia: quien escribe lo suficiente termina siendo identificable.
La consecuencia, según el texto, no se limita a los blogs seudónimos. Mascarillas, anonimizadores físicos o criptomonedas como Monero tampoco servirían a largo plazo, porque la forma de caminar, los microarañazos del coche o el patrón al deslizar el dedo en una pantalla aportarían bits equivalentes. El autor defiende que esta "seudocalipsis generalizada" es técnicamente viable y está cada vez más cerca, lo que obligará a repensar las estrategias de anonimato en línea.
