La selección española de fútbol celebró su triunfo en el Mundial con la canción 'Un beso y una flor' de Nino Bravo, convertida en himno oficioso de la afición por carecer la Marcha Real de letra oficial. El tema, compuesto en 1972 por José Luis Armenteros y Pablo Herrero con arreglos de Maryní Callejo, fue número uno en Los 40 Principales durante cuatro semanas y sonó en los estadios de Estados Unidos y México a lo largo del torneo, coreado por jugadores y aficionados tras el pitido final.
La letra, asociada a la emigración económica del franquismo, describe el desarraigo de quienes dejaban España "con la maleta de cartón" hacia Alemania, Suiza o Francia. En Cuba mantiene esa lectura entre quienes han abandonado la isla en las últimas décadas. Su intérprete, Luis Manuel Ferri Llopis (Nino Bravo), murió en un accidente de tráfico en 1973 con 28 años; solo se conserva un videoclip en color, rodado en Baleares para el Ministerio de Información y Turismo.
La melodía lleva décadas presente en gradas latinoamericanas con letras adaptadas: Barcelona SC de Ecuador, Deportivo Cali e Independiente Medellín cuentan con versiones propias. El caso español es singular: se canta la letra original, que no alude a banderas, convertida en símbolo compartido por jugadores y afición como himno genuinamente español.
