La delegada federal alemana de protección de datos, Louisa Specht-Riemenschneider, reclamó la inclusión de normas vinculantes sobre el consentimiento de cookies en el paquete legislativo «Digital Omnibus» de la Unión Europea. Pocas semanas antes de abandonar el cargo de forma anticipada, la funcionaria presentó un documento de discusión en el que pide señales de consentimiento automatizadas, legibles por máquina y de obligado cumplimiento que sustituyeran los actuales avisos. Según una encuesta representativa encargada por la autoridad en julio de 2025, uno de cada cinco usuarios alemanes pulsa «Aceptar todo» cuando se le presenta la opción, mientras que más de la mitad elige «Rechazar todo» si está disponible con un solo clic, un patrón que la BfDI describe como «fatiga de cookies». Specht-Riemenschneider recordó que Alemania ya demostró el camino con su reglamento de gestión del consentimiento (Einwilligungsverwaltungsverordnung), aunque su efecto ha sido limitado. Propone que la UE haga obligatorias señales como la bandera «Do Not Track» o sistemas personales de gestión de la información (PIMS) y que los gestores de cookies sean auditables por el Estado. El texto advierte de que el aumento de la autodeterminación informativa no debe enfrentarse a los intereses económicos del sector publicitario. El Digital Omnibus se negocia actualmente entre los Estados miembros y el Parlamento Europeo, con una orientación predominante hacia la reducción de cargas para las empresas. El Bundesrat alemán ya pidió correcciones profundas para evitar inseguridad jurídica.
