La construcción de la Sagrada Familia en Barcelona se encuentra en un punto muerto debido a un bloqueo urbano de 200 vecinos que impiden la demolición de 1.000 viviendas para la escalinata de la fachada de la Gloria. Tras la rematación de la Torre de Jesucristo en febrero de 2026, el templo aún le falta el 15% de su obra, incluyendo la fachada de la Gloria y el programa escultórico completo. Las negociaciones entre el Ayuntamiento, la Junta Constructora y los vecinos han fracasado en tres mandatos municipales, desde 2026, sin alcanzar un acuerdo definitivo. El conflicto surge de la necesidad de ejecutar el proyecto diseñado por Gaudí, que requería una escalinata que no existía en el siglo XX, obligando a la demolición de más de 1.000 pisos. Las propuestas municipales han reducido el ancho de la escalinata de 60 a 40 metros, lo que limita la demolición a menos de 200 viviendas, pero los vecinos rechazan el desahucio. Se estima que la finalización total del templo podría extenderse hasta 2033-2034, dependiendo de la resolución judicial del conflicto inmobiliario.
