Chulilla, localidad de interior de la provincia de València rodeada por el Cañón del Turia, es el punto de partida de la Ruta de los Puentes Colgantes, uno de los itinerarios senderistas más populares de la comarca. El recorrido arranca en el casco urbano de aspecto medieval y desciende de forma progresiva hacia el fondo del desfiladero, donde las paredes de roca caliza superan los 80 metros de altura en algunos tramos.
El elemento más singular del itinerario son los dos puentes colgantes que cruzan el Turia. Se construyeron en los años cincuenta, durante las obras del embalse de Loriguilla, para facilitar el paso de los trabajadores hasta la zona de construcción. El más alto se sitúa a unos 15 metros sobre el cauce y mide algo más de 20 metros de longitud, mientras que el segundo ronda los 5,5 metros de altura y supera los 28 metros de recorrido.
Tras cruzar los puentes, el sendero continúa entre barrancos y miradores naturales hasta el Charco Azul, un remanso del río al pie de las paredes del cañón que funciona como zona de baño durante los meses cálidos. La ruta completa hasta el embalse, ida y vuelta, puede completarse en algo más de dos horas y media, aunque existe una alternativa circular de 3,6 kilómetros y unos 220 metros de desnivel acumulado para quienes prefieren centrar la visita en el enclave. Catalogada como de dificultad moderada, requiere calzado adecuado, agua y atención al desnivel, y es habitual entre familias y senderistas con poca experiencia.
