La inversión global en startups de robótica humanoide alcanza los 9.400 millones de dólares desde 2017, pero 4.390 millones se han concentrado solo en el primer semestre de 2026, según datos de Tracxn recogidos por Statista. El 97% de esa financiación procede de China, Estados Unidos y Alemania, y el 78% se reparte entre seis empresas, con China como líder indiscutible del sector dentro de su Plan Quinquenal, que apuesta por la inteligencia artificial, los semiconductores y la robótica como ejes estratégicos. Analistas de Morgan Stanley han duplicado sus previsiones para 2026 y estiman ahora unos 50.000 envíos de robots humanoides chinos, frente a los 14.000 que proyectaban antes. El mercado global, valorado actualmente en 5.410 millones de dólares, podría alcanzar los 50.270 millones en 2035. La ventaja china se apoya en una cadena de suministro integrada, con proveedores de componentes, procesadores y baterías a escasa distancia de cualquier fabricante. En paralelo, la FCC estadounidense ha prohibido la importación de robots humanoides y cuadrúpedos chinos de nueva generación por supuestos riesgos de ciberespionaje, una decisión que congresistas republicanos justifican también como medida para proteger la industria nacional.
