Cientos de miles de personas se han movilizado en Tirana y otras ciudades de Albania para exigir la dimisión del primer ministro Edi Rama y la derogación de cuatro leyes que, según los manifestantes, facilitan inversiones opacas en zonas protegidas. El detonante fue la revelación, el 23 de mayo, de un proyecto turístico de unos 437 hectáreas en Zvërnc, a unos 14 km de la isla de Sazan, impulsado por la firma Affinity Partners, vinculada a Jared Kushner, y presentado semanas antes por Ivanka Trump como un resort de varios miles de millones de dólares en la costa albanesa. La valla instalada en el terreno provocó el primer choque entre vecinos y guardias de seguridad, un vídeo viral que dio proyección nacional a la protesta y el nacimiento de un movimiento descentralizado bautizado como "Revolución Flamenco", en referencia al ave que habita la laguna de Narta. Los convocantes, entre ellos estudiantes, profesionales urbanos, ecologistas y la diáspora albanesa en Alemania, Reino Unido, Suiza y Grecia, denuncian el impacto irreversible sobre el ecosistema costero Vjosa-Narta, uno de los últimos sistemas litorales salvajes de Europa, y la falta de transparencia: el acuerdo de inversión y la evaluación ambiental no se han hecho públicos y al menos cinco accionistas locales permanecen ocultos mediante una red de sociedades holandesas. La agencia anticorrupción SPAK ha anunciado pesquisas sobre varias inversiones costeras. El primer ministro Edi Rama, que primero propuso diálogo y luego descalificó a los manifestantes, defiende el plan como clave para convertir Albania en destino turístico mediterráneo de alto nivel.
