La Regla del 7 —la creencia de marketing según la cual un comprador debe ser impactado siete veces antes de comprar— carece de fundamento empírico y, sin embargo, sigue dirigiendo buena parte del gasto publicitario mundial, que en 2025 superó el billón de dólares anuales. El artículo reconstruye su origen: Thomas Smith fijó la cifra en torno a veinte exposiciones en 1885; Claude Hopkins repitió esa magnitud en 1923; el consultor Jeffrey Lant la consolidó en siete impactos en dieciocho meses, dando lugar a la versión moderna que alimenta las secuencias de nurturing y los drip campaigns en B2B. Cuando la ciencia abordó la cuestión, el resultado fue distinto. Herbert Krugman publicó en 1972 el trabajo fundacional sobre frecuencia efectiva y concluyó que tres exposiciones bastan: la primera plantea qué es el producto, la segunda qué aporta y la tercera decide; las restantes solo recuerdan. Desde entonces, el debate académico ha oscilado entre una y tres exposiciones; nadie ha defendido siete. En 2017 y 2023, Nielsen Catalina Solutions aisló los cinco factores que mueven las ventas: creatividad, alcance, segmentación, recencia y contexto. La creatividad aportó cerca de la mitad del efecto; el alcance, algo más de un quinto; la frecuencia, la variable central de la regla, ni siquiera figuró. El análisis se completa con datos estructurales: Google, Meta y Amazon concentran entre la mitad y dos tercios del gasto publicitario global, y su crecimiento depende de vender más impresiones, lo que convierte a la regla en una instrucción de compra. El texto argumenta que la persistencia del mito responde a intereses económicos —plataformas, retargeting, agencias y adtech— más que a evidencia persuasiva.
