La red Foxtrot, un grupo criminal organizado vinculado al régimen iraní, ha sido responsable de aproximadamente 35 asesinatos desde 2022, además de varios ataques contra objetivos israelíes en Europa, incluidos dos con explosivos y granadas, según una investigación periodística. La banda recluta adolescentes a través de redes sociales, a los que ofrece dinero por cometer asesinatos, aunque casi nunca llega a pagarles porque suelen ser detenidos. Europol ha bautizado esta práctica como "violencia como servicio" (VaaS) y la considera un "cálculo externalizado de asesinato" dirigido a jóvenes vulnerables.
La operación policial OTF GRIMM, integrada por once países, ha realizado más de 280 arrestos en los últimos quince meses, pero el líder de la red, Rawa Majid, permanece en Teherán. Periodistas suecos sostienen que Majid alcanzó un acuerdo con el régimen iraní tras huir a Irán en octubre de 2023, a cambio de que su red ejecutara ataques contra disidentes, opositores e intereses israelíes. La red y Majid fueron sancionados por el Reino Unido en abril de 2025.
El caso del noruego Johannes Natland, condenado el miércoles en Londres por conspiración para asesinar en West Yorkshire, ilustra el funcionamiento del sistema. Captado por un menor con el alias "Generalen", Natland fue guiado paso a paso por un miembro de Foxtrot llamado "Agent 47" hasta Huddersfield, donde le esperaba un arsenal escondido en un bosque. Fue arrestado antes de conocer a su víctima. Otros grupos rivales, como la red Dalen, ya han replicado este método, por lo que las autoridades europeas advierten de que la amenaza persiste.
