La disputa por el monte de El Entredicho, 2.000 hectáreas situadas entre la Sierra de Albarracín (Teruel) y la Serranía de Cuenca, sigue sin resolverse tras 130 años de desencuentros y más de un siglo después de que las comisiones de ambas provincias intentaran sin éxito un deslinde oficial. La pugna enfrenta dos criterios: Cuenca sostiene que el límite provincial sigue el cauce del río Tajo, mientras Albarracín reclama la jurisdicción basándose en la propiedad del terreno y en el ejercicio continuado de la gestión forestal desde la inscripción registral de 1920.
El 19 de enero de 2024, el Instituto Geográfico Nacional emitió un informe vinculante que dio la razón a Teruel al acreditar el ejercicio efectivo de la jurisdicción por parte de Albarracín. El Consejo de Estado avaló esas conclusiones en julio de 2024 y el Ministerio de Política Territorial firmó la orden de deslinde definitivo, publicada en el BOE en agosto de ese año. La decisión administrativa incorporó formalmente las 2.000 hectáreas a Aragón, pero el Ayuntamiento de Cuenca anunció un recurso judicial —impulsado por el alcalde Darío Dolz— que mantiene el caso abierto en la Audiencia Nacional. El litigio arrastra paradojas geográficas como un monumento al nacimiento del Tajo que ha quedado en suelo aragonés y años de cobros cruzados de licencias madereras, micológicas y de pasto por dos administraciones distintas sobre el mismo terreno.
