La Policía Nacional y Municipal ha desalojado de madrugada la acampada de Sol en Madrid, retirando a 334 personas y deteniendo a dos individuos por desobediencia y resistencia. Según fuentes de la Delegación del Gobierno, 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Municipal, junto con bomberos y servicios sociales, entraron en la plaza a las 3:00 de la madrugada para ejecutar el desalojo. Aunque la acampada, que comenzó el 26 de septiembre tras la protesta por el desahucio de Maricarmen, había anunciado su retirada a los barrios para preparar la huelga general, la intervención policial ha marcado el fin del movimiento. La Delegación del Gobierno defiende la acción como un último recurso tras agotar la interlocución, citando presuntos hechos delictivos y la negativa del grupo residual a abandonar la plaza. En cambio, la cuenta de la acampada denuncia una intervención violenta con el uso de gas pimienta y varios heridos, mientras que la Policía afirma que la mayoría de los acampados se marchó por su propia iniciativa. El Ayuntamiento ha retirado las tiendas a depósitos municipales y trabaja para devolver la plaza a la normalidad. El PP de Madrid ha interpretado el desalojo como una jugada política por parte del Gobierno, argumentando que la acampada ya no era útil para la campaña electoral del PSOE. Por su parte, el exdelegado Francisco Martín ha presentado una denuncia penal por prevaricación administrativa, sumándose a otras denuncias presentadas por Vox y Almeida. Mientras tanto, otras acampadas del 26S, como las de Oviedo, Sevilla y Barcelona, continúan activas o en diferentes fases de su desarrollo.
