La policía de EE. UU. ya cuenta con furgonetas espía capaces de rastrear cualquier teléfono móvil cercano

Fuentes: US police SUVs can sweep up every nearby phone signal

El Departamento de Seguridad Pública de Texas adquirió en marzo cuatro Chevrolet Tahoe por 4,5 millones de dólares equipados con dispositivos de vigilancia de la empresa israelí Cognyte, capaces de rastrear la ubicación de todos los teléfonos móviles en un radio determinado. El sistema, llamado FalcoNet, simula una torre de telefonía celular y obliga a los teléfonos cercanos a conectarse a él automáticamente, sin que el propietario lo perciba, lo que permite a los agentes identificar la ubicación exacta de cualquier dispositivo en la zona. El problema principal es que FalcoNet no distingue entre teléfonos de sospechosos y de ciudadanos inocentes, sino que capta de forma masiva los datos de todos los dispositivos en un radio amplio, incluidos transeúntes, compradores o cualquier persona en el área.

Según el contrato con Texas, los dispositivos pueden ocultarse dentro del vehículo, transportarse en una mochila o incluso acoplarse a un helicóptero. Florida utiliza este sistema para vigilar las aguas de los Cayos en busca de embarcaciones de migrantes o narcotráfico. De acuerdo con la Unión Americana de Libertades Civiles, 75 agencias de 27 estados disponen de estos simuladores de antenas celulares.

La expansión del sistema llega mientras los tribunales limitan su uso. En julio, un juez de Ohio rechazó una orden judicial que habría permitido a la policía recopilar datos de miles de personas no implicadas. A finales de junio, el Tribunal Supremo de EE. UU. resolvió en el caso Chatrie contra EE. UU. que rastrear la ubicación de un teléfono, incluso a corto plazo, constituye un registro sujeto a la Cuarta Enmienda. Expertos en libertades civiles, como Rachel Levinson-Waldman, del Centro Brennan para la Justicia, advirtieron que este tipo de herramientas plantea riesgos para el funcionamiento democrático y la rendición de cuentas.