El artículo de Kevin Boone explora el concepto de la “small web” (pequeña web), un movimiento que busca recuperar una parte de Internet para uso personal y no comercial, alejado de la publicidad y el rastreo corporativo. Aunque el término pueda sonar modesto, la realidad es que esta “small web” está creciendo y demostrando ser más significativa de lo que se podría esperar.
¿Cómo funciona? La “small web” se basa en el uso de navegadores y servidores web convencionales, pero para sitios privados. Un ejemplo concreto de esta filosofía es el protocolo Gemini, un protocolo deliberadamente limitado para dificultar su explotación comercial. Gemini utiliza protocolos y software distintos a los de la web tradicional, creando una comunidad pequeña pero activa, principalmente compuesta por profesionales de IT. La información en estos sitios Gemini se distribuye a través de “capsules” (sitios web) y se actualiza mediante feeds (archivos que listan las novedades), generalmente en formato ATOM o RSS (estándares XML). Los agregadores de feeds recopilan estas actualizaciones y las presentan de forma cronológica.
Aplicaciones y Casos de Uso: La idea del autor era crear un agregador de feeds para la “small web” en su conjunto, similar a los que existen para Gemini. Para ello, se basó en una lista de sitios proporcionada por el motor de búsqueda Kagi, que incluye sitios que publican feeds y que cumplen con los criterios de “smallness” (pequeñez). Esta lista ha crecido significativamente, pasando de unas 6,000 entradas a más de 32,000.
Consideraciones y Limitaciones: El autor intentó analizar la actividad de estos sitios, pero descubrió que la “small web” es demasiado grande y activa para poder publicar todas las actualizaciones en una sola página. Aunque inicialmente esperaba un número menor de sitios y actualizaciones, la realidad es que la “small web” está vibrante y en expansión. La clave no es el número de sitios, sino la frecuencia de sus actualizaciones. La ausencia de timestamps en algunos feeds dificulta la agregación cronológica. Finalmente, el artículo celebra la existencia de esta alternativa a la web comercialmente dominada, resaltando la importancia de los sitios privados y no comerciales, aunque la escala actual dificulte la creación de un agregador global como el inicialmente previsto. La “small web” no se define por su tamaño, sino por su filosofía de independencia comercial.
