La placa AMD BC-250, bautizada por la comunidad como la "PC gamer de 60 dólares", es en realidad un SoC de PlayStation 5 que no superó el control de calidad de Sony y fue reutilizado en una plataforma de minería de criptomonedas diseñada por ASRock como servidor barebone 4U con 12 tarjetas. Tras el declive de la minería con GPUs, estas placas inundaron el mercado de segunda mano en eBay por precios que oscilan entre 60 y 100 dólares, según datos de noviembre de 2025.
Su hardware es una versión recortada del APU de la PS5: integra 6 núcleos Zen 2 con 12 hilos, una GPU RDNA 2 con 24 unidades de cómputo (frente a las 36 del modelo completo) y 16 GB de memoria unificada GDDR6 compartida entre CPU y GPU, sin ranuras DDR4 ni DDR5. La placa funciona como un PC de placa única con DisplayPort, USB, Ethernet, M.2 NVMe y conector PCIe de 8 pines.
Aunque los primeros controladores presentaban inestabilidad, las pruebas de la comunidad muestran que es capaz de ejecutar juegos como Cyberpunk 2077, GTA V, Counter-Strike 2 o Hitman 3 a tasas de frames jugables, comparables a las de una GPU moderna de gama de entrada. Para lograrlo es imprescindible realizar modificaciones: rediseñar el disipador con uno o dos ventiladores de 120 mm, sustituir pasta y pads térmicos, flashear una BIOS personalizada 3.00 para reducir la VRAM asignada a la GPU a 512 MB y arrancar una distribución Arch-based como Manjaro Linux, ya que Windows no ofrece controladores gráficos estables. El acabado final requiere una caja impresa en 3D e integrar una fuente de alimentación, lo que convierte el proyecto en una construcción de tipo maker orientada a entusiastas del hardware.
