El fundador de Amazon, Jeff Bezos, sostiene públicamente que la inteligencia artificial no provocará una destrucción masiva de empleo, sino una transformación que generará nuevas oportunidades. Sin embargo, esa postura convive con su nueva iniciativa empresarial, la empresa de IA Prometheus, centrada en desarrollar 'ingenieros artificiales' capaces de ejecutar tareas propias del ámbito de la ingeniería. En declaraciones a The Wall Street Journal, Bezos ha afirmado que la IA podría crear una 'escasez de mano de obra en la economía' y que los sistemas de Prometheus buscarán 'capacitar a los ingenieros y facilitar la invención', permitiendo que equipos reducidos logren más en menos tiempo. La iniciativa apunta a automatizar procesos complejos de diseño y fabricación de productos físicos, un paso más allá de la automatización tradicional centrada en tareas mecánicas. Esta aparente contradicción ha reavivado el debate en el sector tecnológico sobre si la IA actuará como complemento del trabajo humano o si reconfigurará de forma profunda profesiones altamente cualificadas. El propio Bezos ha sugerido que, aunque se necesiten diez veces menos personas en algunos puestos, la tecnología creará nuevas oportunidades y permitirá que hogares con dos ingresos prescindan de uno por el aumento de productividad.
