La oruga procesionaria del roble extiende su picor tóxico por Europa

Fuentes: How to Survive an Infestation of Toxic Caterpillars

La procesionaria del roble, una orga cubierta de pelos urticantes que avanzan en fila, atraviesa uno de sus peores brotes en Europa. En Berlín, donde la primavera de 2026 fue la más soleada de la historia, el 27 de junio —el día más caluroso jamás registrado en la ciudad— la periodista autora de este reportaje sufrió una erupción que le cubrió medio cuerpo tras pasar junto a árboles infestados en un parque. Sus miles de pelos microscópicos pueden viajar cientos de metros, sobrevivir años sobre superficies y atravesar la ropa.

El problema no es solo alemán: Gran Bretaña las sufre desde 2006, Dinamarca las registra por primera vez, Países Bajos duplica los árboles infestados respecto a 2025 y Suiza califica 2026 como año excepcional. Francia convive además con la procesionaria del pino. El ingeniero forestal Thomas Sobczyk advierte de que la probabilidad de brotes masivos irá al alza. En el parque Volkspark Jungfernheide, operarios con aspiradoras originalmente diseñadas para amianto retiran nidos que pueden sumar 54 kilos diarios. El Senado de Berlín rechazó declarar la plaga amenaza de salud pública, por lo que el distrito de Charlottenburg-Wilmersdorf cerró piscinas y parques infantiles. El arborista Gernot von Lyskowski recuerda que en 1993 la especie se clasificó como amenazada en Berlín, lo que ilustra cómo el aumento de la radiación solar ligado al cambio climático ha favorecido su expansión.