La opacidad del proceso que validó el lanzamiento del modelo Sol de OpenAI ante el Gobierno de EE. UU.

Fuentes: How did the government decide OpenAI's frontier model was safe to release?

OpenAI lanzó Sol, su modelo de lenguaje más avanzado, para acceso público sin que se conozca públicamente qué evaluaciones gubernamentales autorizaron su despliegue. El consejero delegado, Sam Altman, explicó en CNBC que hubo conversaciones con el secretario de Comercio, Howard Lutnick; con el de Tesoro, Scott Bessent, y con el director nacional de ciberseguridad, Sean Cairncross, pero la empresa declinó detallar el proceso a TechCrunch y solo apuntó a las evaluaciones externas de UK AISI, SecureBio e Irregular recogidas en su ficha de seguridad.

La situación repite el patrón seguido con Fable, de Anthropic, que fue retirado del acceso general cuando el Gobierno prohibió su uso por extranjeros por riesgos de jailbreak. En el caso de Sol, OpenAI mostró el modelo de forma anticipada al Gobierno y a usuarios seleccionados antes del lanzamiento abierto, sin que se sepa quiénes fueron esos usuarios ni cómo se eligieron. La empresa advirtió en un blog que ese modelo de acceso gubernamental no debería convertirse en el procedimiento estándar.

Analistas como Mina Narayanan, del Center for Security and Emerging Technology de Georgetown, reconocieron carecer de visibilidad sobre los criterios aplicados. Una orden ejecutiva del Gobierno de Trump esbozó una hoja de ruta para evaluar modelos de frontera, pero los detalles están por definirse; el ex asesor de IA Sriram Krishnan descartó la creación de una "FDA de la IA". Actualmente, el Center for AI Standards and Innovation, dependiente de Comercio, coordina las conversaciones, y seis agencias tienen hasta principios de agosto para cerrar el proceso. Expertos del sector como Andy Konwinski y Dean W. Ball advierten de que esa opacidad concede poder decisorio a allegados a la Administración y crea incentivos problemáticos para la industria.