La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) confirma que España vivirá un cambio brusco de tiempo durante la primera quincena de agosto debido a la ondulación del chorro polar, una corriente de aire que circula a entre 9 y 12 kilómetros de altitud y a velocidades de 100 a 250 km/h. La formación de vaguadas —ondas que arrastran aire frío polar hacia el sur— provocará un notable descenso térmico y la aparición de tormentas severas con granizo, que afectarán sobre todo al cuadrante nordeste peninsular: bajo Ebro, Huesca, Lleida, Aragón y Cataluña, según el pronóstico semanal de AEMET. Tras una breve tregua a mediados de semana, una segunda vaguada reactivará las tormentas en Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y el norte de la Comunidad Valenciana. Al mismo tiempo, la parte ascendente de la onda devolverá el calor extremo al centro y al sur: a partir del jueves y de cara al fin de semana, ciudades de Madrid, Extremadura, el interior mediterráneo, el valle del Ebro y el sur de Canarias volverán a registrar entre 36 y 39 ºC, con máximas que podrían superar los 40 ºC en Córdoba y Jaén. El patrón encaja con la predicción estacional de AEMET para el trimestre julio-septiembre de 2026, que apuntaba a un verano más caluroso de lo normal y, a la vez, a una probabilidad inusualmente alta de precipitación en el centro, sureste, Baleares y Canarias por episodios convectivos.
