El informe 'Perspectivas de empleo de la OCDE 2026' sitúa a España entre los tres países de la organización con mayor caída del poder adquisitivo desde la pandemia, solo por detrás de Italia y Australia. Los salarios reales se mantienen un 2% por debajo de su nivel del primer trimestre de 2021, y la OCDE prevé que no repunten a lo largo de 2026 y 2027 por el estancamiento de la productividad durante la última década.
El SMI ha subido más de un 60% desde 2018 hasta los 1.221 euros mensuales en 2026, pero el salario medio apenas se ha movido, reduciendo la distancia entre ambos y situando a empleados con experiencia cerca del suelo salarial. Con un coste laboral que subió un 4,9% en el primer trimestre de 2026 y una inflación cercana al 3%, el margen real de mejora para buena parte de la plantilla es casi nulo.
La OCDE también destaca como lastres la elevada tasa de paro, segunda más alta de la organización con un 10,3% en mayo (solo por detrás de Finlandia), y la brecha territorial de 15,5 puntos entre regiones, superior a la media. Entre los avances, el organismo resalta la caída de la temporalidad del 24,8% al 14,8% desde la reforma laboral de 2022 y una menor reactividad empresarial en los despidos, que pasaron del 8,9% a finales de 2019 al 4,3% a principios de 2026.
