El artículo de Vulture explora la génesis y el significado de la nueva novela de Ben Lerner, Transcription, y arroja luz sobre su evolución como escritor y su relación con la autoficción. La novela surgió de una experiencia personal: Lerner fue invitado a entrevistar a su mentora, Rosmarie Waldrop, para The Paris Review, pero la dificultad de Waldrop para ser entrevistada (su negativa a “bullshit”) inspiró la idea central de la novela. Transcription se centra en un narrador que, tras dejar caer su teléfono en el agua durante una entrevista con un artista y intelectual alemán de 90 años, Thomas, se ve obligado a improvisar y fingir que el dispositivo funciona, creando una conversación fabricada que luego publica.
La novela es una obra híbrida que combina elementos de poesía, ficción y ensayo, explorando temas como la paternidad, la edad adulta, la tecnología y la naturaleza de la autoría. Lerner cuestiona la autenticidad de la voz del autor, argumentando que las entrevistas y los documentos escritos son construcciones que se alejan de la conversación original. El libro se divide en tres partes, culminando en una reflexión sobre la paternidad y el fracaso, inspirada en parte por la obra de Alexander Kluge.
Lerner, quien recientemente sufrió una cirugía cardíaca, se distancia de las expectativas generadas por su novela anterior, The Topeka School, buscando una mayor ambigüedad y silencio en su obra. Rechaza la idea de un “Gran Novelista Estadounidense” y enfatiza la importancia de aceptar la incertidumbre sobre el significado de su propio trabajo. El artículo también ofrece una mirada a la vida personal de Lerner, incluyendo su matrimonio con Ariana Mangual Figueroa y su relación con sus hijas, revelando una tensión entre su rol como escritor y su rol como padre. Finalmente, Lerner describe su trabajo como algo que no es una “lectura de playa”, enfatizando su naturaleza intelectual y desafiante.
