El ático de 485 metros cuadrados y 200 de terraza que el Gobierno de la Comunidad de Madrid adquirió en el paseo del General Martínez Campos (Chamberí) a mediados de abril no puede destinarse a uso dotacional de la administración pública, la categoría que corresponde a una residencia oficial de la presidenta, un ministro o un diplomático. Así lo sostiene el concejal socialista Antonio Giraldo, especializado en urbanismo, que recuerda que el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid solo permite ese uso en la planta baja o en la primera del edificio, pero no en la novena, donde se sitúa el inmueble, dado que la finca tiene uso residencial.
La operación se justificó inicialmente como la instalación de oficinas del Ejecutivo durante las obras previstas en la Puerta del Sol para otoño, pero el Gobierno regional no solicitó al Ayuntamiento el preceptivo cambio de uso, tal como confirmó la vicealcaldesa Inmaculada Sanz. Días después, la presidenta Isabel Díaz Ayuso descartó el uso personal y negó que vaya a tener residencia oficial, aunque el consejero de Presidencia señaló que otras autonomías y ministros sí cuentan con ellas.
Para el PSOE, el inmueble solo serviría para una residencia no oficial sufragada con fondos públicos, similar a la que ya utiliza Ayuso. Desde el Ejecutivo madrileño no se ha aclarado el destino definitivo del ático, cuyo uso urbanístico choca tanto con la idea original de oficina como con la posibilidad de residencia oficial.
