El Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR) de la Unión Europea entró en vigor este miércoles como derecho comunitario de aplicación directa, situación que ha generado una ola de cierres entre los pequeños vendedores online. La oposición principal de estos comerciantes se centra en la obligación de designar un representante autorizado en cada país al que exporten sus productos, requisito que la regulación prevé como imprescindible para participar en los sistemas nacionales de reciclaje. La definición de fabricante en la norma se activa desde el primer envío al extranjero, sin umbral mínimo, por lo que pequeños comerciantes internacionalizados quedan atrapados en la responsabilidad ampliada del productor. La Comisión Europea admite la complejidad y propone aplazar esa exigencia hasta 2035 mediante un "omnibus ambiental" cuya negociación está abierta en el Parlamento y el Consejo desde diciembre. Reconoce también que aún faltan los actos de ejecución y los sistemas nacionales en muchos Estados miembros, y publica un catálogo de preguntas y respuestas que pide a las autoridades nacionales una aplicación flexible y pragmática. Mientras tanto, comerciantes como AlphaOmegaZ, vendedor de cartas Pokémon, han cerrado temporalmente su tienda en Whatnot porque la plataforma no permite excluir países. Las patronales del sector comparten el objetivo de evitar envases problemáticos y de obligar a importadores directos de fuera de la UE a costear el reciclaje, aunque critican que la PPWR no haya apostado por un sistema europeo unificado, como sí hace el Reglamento de Servicios Digitales.
