La sonda New Horizons, lanzada en 2006 y célebre por sobrevolar Plutón y el objeto Arrokoth en el cinturón de Kuiper, podría perder dos de sus instrumentos científicos clave —PEPSSI y SWAP— a partir de octubre. La NASA ha retenido 2 millones de dólares del presupuesto anual del proyecto, el dinero con el que se pagan los sueldos del equipo que analiza en tierra los datos que envía la nave. Aunque la sonda sigue operativa y cuenta con los sensores más avanzados para estudiar la frontera de la heliosfera, sin científicos que procesen la información, su trabajo resulta inútil.
PEPSSI analiza partículas energéticas e iones del medio interestelar, mientras que SWAP mide el viento solar. Ambos instrumentos son esenciales para investigar la burbuja que protege al sistema solar de la radiación cósmica, un dato clave para la futura exploración tripulada de Marte y el espacio profundo. Se espera que New Horizons alcance la zona de interacción entre el viento solar y el medio interestelar entre 2027 y mediados de la década de 2030, una ventana científica única que podría perderse si se ejecuta el apagado.
El exjefe científico de la NASA James L. Green ha abierto una recogida de firmas en Change.org para evitar la medida. El administrador actual, Jared Isaacman, ha asegurado que se buscan soluciones, pero por ahora el futuro de la misión depende de que se recupere la financiación retenida.
