La NASA tiene previsto enviar un avión WB-57 a 740 kilómetros por hora para perseguir la sombra del eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 y ampliar así la duración de la totalidad desde cerca de dos minutos hasta casi tres. El avión, que no podrá verse desde Estados Unidos, transportará un conjunto de cuatro cámaras (SAMI) que tomarán al menos 20 imágenes por segundo de la corona solar en longitudes de onda visibles e infrarrojas, con el fin de estudiar cómo se calienta y su relación con los vientos solares, capaces de afectar a las comunicaciones terrestres. La iniciativa se inspira en un experimento similar de 1973, cuando un Concorde anglo-francés voló a más de 2.500 km/h para observar la totalidad durante más de una hora.
Además, equipos de la NASA se desplazarán a Islandia y España para lanzar globos sonda. En Islandia se lanzarán 80 globos para analizar cómo afecta el eclipse a la capa límite atmosférica, y en España se liberarán 6 globos equipados con cámaras de 360 grados para estudiar la variación de los niveles de ozono, cuya formación depende de reacciones fotoquímicas con la radiación solar. La agencia retoma así la línea de trabajo iniciada durante el eclipse que EE. UU. pudo observar en 2024, cuando se detectaron alteraciones en el ozono durante la totalidad.
