La NASA ordenó el viernes por la tarde a cinco de los siete astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS) refugiarse en la cápsula Dragon "Freedom" de SpaceX, acoplada a la estación, tras agravarse una fuga de aire en un túnel del segmento ruso. La medida contemplaba una posible evacuación de emergencia. Mientras, los cosmonautas rusos Serguéi Kud-Sverchkov y Serguéi Mikáyev, comandante y ingeniero de vuelo de la estación, intentaban reparar la zona afectada, conocida como túnel PrK, en el módulo de servicio Zvezda. Su vía de escape era la nave Soyuz MS-28.
La orden se debió al método de reparación previsto: los cosmonautas iban a usar una sierra para acceder a la grieta que provocaba la fuga, una técnica con la que la NASA discrepaba. Tras la pausa ordenada por Roscosmos, el control de misión en Houston instruyó a la tripulación a regresar a la ISS. La portavoz de la NASA, Bethany Stevens, confirmó el fin de las medidas de protección. La agencia rusa Tass, citando a Roscosmos, aseguró que no hubo riesgo para la tripulación ni para los sistemas de a bordo.
La ISS registra fugas en ese segmento desde hace aproximadamente seis años. Tras la llegada de una nave de carga rusa el mes pasado, Roscosmos detectó un nuevo descenso de presión que motivó una reparación más extensa. El astronauta canadiense retirado Chris Hadfield recordó que la estación pierde habitualmente unas 225 gramos de presión diarios, y que el umbral de alarma se sitúa en torno a 450-900 gramos.
