La NASA ha publicado las imágenes del cráter que dejó en la Luna el impacto, a principios de agosto, de la etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX. El objeto formaba parte del lanzamiento de enero de 2025 que puso en órbita el módulo Blue Ghost Mission 1, de Firefly Aerospace, dentro del programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) de la agencia estadounidense. Tras completar su misión, la etapa permaneció en el sistema Tierra-Luna hasta que la actividad solar y las fuerzas gravitatorias alteraron su trayectoria y la dirigieron contra la superficie lunar.
El Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) captó entre el 11 y el 12 de agosto varias fotografías del nuevo cráter, de 18 metros de ancho y menos de 3 de profundidad, junto a otro de mayor tamaño ya existente. Los ingenieros del LRO tuvieron que maniobrar la nave, que orbita a unos 96 kilómetros de altura y a 1,6 kilómetros por segundo, y esperar seis días hasta que el punto deseado entrara en su campo de visión, con un margen de error de apenas 10 segundos para no desplazar el objetivo 16 kilómetros del centro de la imagen.
Las imágenes muestran rayos brillantes y oscuros que parten del cráter: las franjas oscuras corresponden al polvo y las rocas alteradas por el viento solar y los micrometeoritos, mientras que las brillantes están formadas por material fresco excavado del subsuelo. La localización se confirmó gracias al trabajo del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS), que refinó la trayectoria y la comunicó al orbitador surcoreano Danuri, cuyas fotografías ayudaron al LRO a precisar el punto exacto: 19,4759°N, 266,7138°E y 511 metros de altitud.
