La NASA ha declarado oficialmente el fin de la misión MAVEN (Mars Atmosphere and Volatile Evolution) tras más de once años de operaciones en órbita de Marte. La agencia perdió el contacto con la sonda el 6 de diciembre de 2025, después de que entrara en una rotación anómala que agotó sus baterías y dejó sin alimentación al sistema de comunicaciones. Tras varios meses de intentos de recuperación, la NASA confirmó que la nave ya no puede volver a operar.
Lanzada en noviembre de 2013 y situada en órbita marciana desde 2014, MAVEN tenía como objetivo estudiar la atmósfera superior de Marte y su interacción con el Sol para comprender cómo el planeta fue perdiendo los gases que pudieron permitir la existencia de agua líquida en superficie. La misión, diseñada inicialmente para durar un año, acumuló más de 800 publicaciones científicas durante su vida operativa.
Entre sus hallazgos más relevantes, MAVEN demostró que la erosión de la atmósfera marciana se intensifica durante las tormentas solares, identificó distintos tipos de auroras en el planeta rojo (incluidas auroras de protones que pueden aparecer en cualquier punto de la superficie) y realizó la primera observación directa del 'sputtering atmosférico' en otro planeta. Durante la tormenta global de polvo de 2018, la sonda registró cómo el calentamiento generado por las nubes elevaba agua a altitudes inusualmente altas, facilitando su escape al espacio.
La nave también actuó como enlace de comunicaciones para los rovers Curiosity y Perseverance y estableció el récord de mayor cantidad de datos retransmitidos desde otro planeta en un solo día. Su archivo de observaciones seguirá siendo utilizado en futuras investigaciones sobre Marte y en la preparación de misiones tripuladas al planeta rojo.
