La NASA ha hecho público un informe —con partes censuradas— sobre la avería ocurrida el 16 de septiembre de 2025 en la antena DSS-14, una instalación de 70 metros del complejo de Goldstone, en California, que forma parte de la Deep Space Network. Cuando la estructura giró más allá de sus límites, sometió a tensión cables y mangueras, incluidas las del sistema contra incendios, y provocó una inundación de más de 750.000 litros de agua con glicol. Los daños se estiman entre 4,1 y 4,6 millones de dólares, y la antena sigue fuera de servicio.
La investigación identifica seis eventos críticos y sitúa el origen en el fallo de un sistema hidráulico de límite, una anomalía registrada el 15 de septiembre durante una comunicación con la sonda Juno y sucesivas maniobras de mantenimiento que llevaron la antena hasta sus topes de giro. El informe señala formación insuficiente, procedimientos inadecuados y dependencia de rutinas no documentadas como factores que agravaron el episodio.
El documento introduce además el concepto de “heroísmo personal” para describir a equipos que asumieron tareas fuera de su cualificación, acumularon fatiga y omitieron pruebas para acortar la vuelta a operaciones. La NASA sostiene que aceptar mantener la antena en estado de fallo habría evitado el desenlace. El informe formula 20 recomendaciones, entre ellas reforzar la formación, revisar procedimientos e incentivar el rigor técnico, y la agencia busca escenarios similares en el resto de la red. DSS-14, una de las tres antenas de 70 metros de la DSN, seguirá inactiva; el resto de la red mantiene las comunicaciones.
