La NASA ha hecho público un informe en el que atribuye la grave avería sufrida por la antena DSS-14, una de las piezas más importantes de su Deep Space Network (DSN), a una cultura organizativa basada en el "heroísmo personal" que habría permitido que prácticas informales, formación insuficiente y fatiga acumulada terminaran provocando un incidente con costes de varios millones de dólares. El caso se conoce poco después de que un incendio forestal en España obligara a evacuar otro de los complejos de la red, lo que refuerza la preocupación por la vulnerabilidad de la infraestructura que une a la Tierra con las misiones más distantes del ser humano.
El episodio central tuvo lugar el 16 de septiembre de 2025 en la antena DSS-14, una instalación de 70 metros ubicada en el complejo de Goldstone, en California. Según la versión con partes censuradas del informe final publicada por la NASA, la estructura giró más allá de sus límites de seguridad, sometiendo a tensión cables y mangueras, incluidas las del sistema de extinción de incendios. El resultado fue una inundación en la base con más de 750.000 litros de agua con glicol y daños materiales estimados entre 4,1 y 4,6 millones de dólares. La antena permanece fuera de servicio desde entonces.
La investigación reconstruye una cadena de fallos que no fue repentina. En los días previos, un sistema hidráulico de límite había dejado de funcionar, se registró una anomalía durante una sesión de comunicación con la sonda Juno y se sucedieron tareas de mantenimiento y diagnóstico. En ese contexto, la antena fue llevada en varias ocasiones hasta sus límites de giro, hasta que el margen de seguridad desapareció. El informe, no obstante, oculta casi todos los detalles de los seis eventos críticos identificados, lo que dificulta una reconstrucción completa por parte de terceros.
La NASA es especialmente críticas con la cultura de trabajo que rodeaba la instalación. El documento describe una dependencia excesiva de rutinas no documentadas, procedimientos que no estaban a la altura del tipo de infraestructura y, sobre todo, una tendencia al "heroísmo personal": equipos dispuestos a hacer lo necesario para mantener la antena operativa, incluso asumiendo tareas fuera de sus cualificaciones, acumulando jornadas prolongadas y omitiendo pruebas que podían retrasar el regreso al servicio. Según la investigación, aceptar dejar la antena en estado de fallo hasta una intervención adecuada probablemente habría evitado el desenlace.
Como consecuencia, la NASA ha formulado 20 recomendaciones orientadas a incentivar el rigor técnico por encima de la improvisación, reforzar la formación del personal y revisar los procedimientos. La agencia también ha anunciado que busca detectar situaciones similares en otras partes de la Deep Space Network.
La DSN está formada por 14 antenas repartidas entre California, Australia y España, y sus tres antenas de 70 metros —entre ellas la DSS-14— constituyen la categoría más grande del sistema. La NASA sostiene que, pese a la inactividad de DSS-14, la red en su conjunto sigue operativa gracias a las otras antenas. La previsión inicial de devolverla al servicio en mayo de 2026 quedó descartada tras el incidente, y la agencia ya había programado una gran actualización hasta octubre de 2028, que ahora se ve alterada.
El informe coincide en el tiempo con otro episodio que vuelve a poner a prueba la resiliencia de la red. Según informó Wired, incendios forestales declarados en España obligaron a evacuar al personal del complejo de Robledo de Chavela, cerca de Madrid, una de las tres estaciones que componen la DSN junto a las de Canberra y Goldstone. Imágenes de los medios mostraron las antenas de radio rodeadas de humo y fuego. Un portavoz de la NASA confirmó que todo el personal fue evacuado con éxito y que el fuego ya atravesó el recinto, aunque todavía se desconocen los posibles daños al equipamiento sensible. La agencia aseguró haber trasladado el apoyo a las operaciones al complejo de Goldstone para garantizar la continuidad de las comunicaciones con misiones como la Voyager 1, el telescopio James Webb y la reciente misión Artemis.
La coincidencia de ambos incidentes —uno técnico y organizativo en California, otro ambiental en España— ilustra la fragilidad de una infraestructura que la NASA describe como "el sistema de telecomunicaciones científicas más grande y sensible del mundo". Las recomendaciones del informe y la evaluación de daños en el complejo español marcarán el alcance real de la crisis. Por ahora, la agencia confía en mantener la red operativa, pero la DSN atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente, con una antena de referencia fuera de servicio y una segunda recién ameaçada por el fuego.
