El escritor y corresponsal soviético Vasili Grossman recorrió más de dos mil cuatrocientos kilómetros entre 1941 y 1945 como periodista de guerra del Ejército Rojo. En los últimos días de la Segunda Guerra Mundial entró en el despacho de Adolf Hitler en la Nueva Cancillería del Reich, en Berlín, donde observó que el globo terráqueo junto al escritorio del dictador había quedado aplastado por el hundimiento del techo, y contempló a dos jóvenes soldados soviéticos intentando montar en bicicleta en un corredor de cientos de metros sin demasiado éxito. La nueva traducción al inglés de Robert y Elizabeth Chandler, 'From the Front Line: Stalingrad–Treblinka–Berlin, 1941–1945', reúne los artículos que Grossman escribió durante esos cuatro años como reportero embedded y los apuntes que alimentarían su novela 'Stalingrad'. Los Chandler han cotejado los textos con los cuadernos originales del autor y con las tipografías previas a la censura editorial, restituyendo fragmentos suprimidos y ofreciendo la versión más completa publicada en cualquier idioma.
El ensayo repasa la trayectoria de Grossman, nacido en 1905 en Berdichev en una familia judía asimilada, formado como ingeniero químico y convertido en uno de los escritores más leídos de la Unión Soviética gracias al sistema de prensa, que según el historiador Brandon Schecter llegó a producir más de mil trescientos periódicos y revistas para el ejército, con una tirada superior a los cuatro millones trescientos ochenta mil ejemplares. Grossman alcanzó la cima con 'Stalingrad' (1952), elogiada por el régimen y luego retirada de la circulación durante la campaña antijudía previa al caso de los médicos; su obra posterior, 'Vida y destino', fue confiscada por el KGB en 1960 y salió clandestinamente de la URSS en 1970. El artículo contextualiza estos volúmenes y sitúa la nueva recopilación como la pieza que completa la lectura de la guerra junto con 'A Writer at War' de Antony Beevor y Luba Vinogradova.
