Una torre de alta tensión de 47 metros, situada a menos de 40 metros de algunas viviendas de La Carrascosa, dentro de La Moraleja, ha provocado la protesta de unos 3.000 residentes. La estructura, instalada por Red Eléctrica para suministrar energía a La Solana de Valdebebas, se levantó sin aviso previo, reuniones informativas ni cartas a los vecinos. La torre forma parte de una línea de 400 kV y cumple la distancia legal mínima de 5 a 7 metros, pero los residentes temen sus efectos sobre la salud, el paisaje y el valor de sus propiedades.
La infraestructura se encuentra en el distrito madrileño de Hortaleza, junto al límite con Alcobendas, municipio al que pertenece La Moraleja. El Ayuntamiento de Madrid autorizó el proyecto, mientras que Alcobendas afirma que no recibió comunicación sobre el trazado final. El pleno municipal aprobó por unanimidad una moción para solicitar su soterramiento. Red Eléctrica, que cuenta con autorización estatal, ha anunciado que presentará a mediados de septiembre una propuesta técnica para estudiar la viabilidad de alternativas.
Los vecinos también expresan preocupación por la exposición prolongada a campos electromagnéticos. La OMS indica que no existen pruebas concluyentes de daños por exposición de baja intensidad. En España, los límites de referencia de la Unión Europea y la ICNIRP son de 100 microteslas, mientras que la exposición típica bajo una línea de 400 kV se estima en unos 40 microteslas y desciende a 8,4 a 25 metros. Los residentes han iniciado además acciones para exigir una solución que reduzca el impacto visual y urbanístico de la instalación.
