La mentira del modo texto: por qué las TUI modernas son un problema de accesibilidad

Fuentes: The text mode lie: why modern TUIs are a nightmare for accessibility

Existe una idea extendida entre desarrolladores sin discapacidad visual según la cual toda aplicación que se ejecuta en un terminal resulta accesible por defecto, porque carece de gráficos, DOM complejo o lienzos WebGL y presenta texto ASCII que cualquier lector de pantalla puede leer sin más. La realidad, según argumenta Casey Reeves en un artículo de referencia, es muy distinta: la mayoría de las TUI (Text User Interfaces) modernas son más hostiles con la accesibilidad que muchas interfaces gráficas mal programadas. Los marcos pensados para mejorar la experiencia de desarrollo en terminal —Ink (JS/React), Bubble Tea (Go) o tcell— están deteriorando de forma activa la experiencia de las personas ciegas o con visión reducida. La clave del problema reside en la propia naturaleza del conflicto entre el terminal y estas herramientas: la línea de comandos clásica es un flujo lineal de datos donde lo más nuevo aparece al final y lo antiguo se acumula por encima, un modelo que los lectores de pantalla y las utilidades a nivel de kernel procesan con eficacia. En cambio, las TUI contemporáneas funcionan como una cuadrícula bidimensional de píxeles en la que cada celda de carácter es un píxel: abandonan el flujo temporal por una disposición espacial. Como consecuencia, el cursor salta de un lado a otro con cada actualización de pantalla, lo que desorienta al lector de pantalla y rompe la navegación. Los TUI más antiguos, anteriores a estos marcos, se diseñaban de forma más respetuosa con el terminal: algunos empleaban regiones de desplazamiento VT100 para evitar redibujar toda la pantalla en cada cambio, y otros ofrecían opciones para ocultar el cursor y atenuar el problema. La conclusión apunta a que la inaccesibilidad no es intrínseca al concepto de TUI, sino al uso que hacen los marcos modernos del conjunto de prestaciones del terminal.