El precio de la memoria DDR5 alcanzó en julio un nuevo máximo histórico, con un incremento interanual del 448%, según el informe mensual de 3D Center basado en datos de minoristas alemanes. Un kit de gama media que en julio de 2025 costaba 100 euros supera ahora los 400 euros, una subida sin precedentes en el sector por su magnitud y rapidez. Las configuraciones de 2x 16 GB DDR5-6000 CL28 y DDR5-7200 o superior son las más castigadas, con alzas mensuales del 16-17%, aunque la crisis afecta ya a casi todas las capacidades, velocidades y latencias del mercado. La causa principal es la creciente demanda de chips para infraestructura de inteligencia artificial, que ha llevado a los grandes fabricantes —Samsung, SK Hynix y Micron— a abandonar temporalmente el segmento cliente en busca de mayores márgenes, generando un déficit de inventario que ha encarecido todo el canal de consumo. El presidente del Grupo SK reconoció públicamente que los precios son «anormalmente altos» y pidió medidas para elevar la oferta y evitar tensiones geopolíticas. Mientras tanto, OEM y minoristas no pueden repercutir totalmente el coste al usuario final, lo que vuelve inviable actualizar o montar un PC nuevo. Fabricantes como Corsair, Lenovo y Apple han empezado a explorar proveedores chinos como CXMT e YMTC para esquivar el cuello de botella, un movimiento que podría alterar el mapa de suministradores si los grandes fabricantes tardan en reequilibrar la producción hacia el segmento de consumo.
