La mayoría rechaza la IA, pero industria y Gobiernos la imponen

Fuentes: Everybody's Weirded Out by AI—Except the People Who Foist It on Us

Más de 200 investigadores y economistas, entre ellos 15 premios Nobel, firmaron el lunes una declaración conjunta en la que urgen a Gobiernos y empresas a abordar los impactos económicos y sociales de la inteligencia artificial, ante el riesgo de que desplace a amplios segmentos de la fuerza laboral. La advertencia llega mientras las grandes tecnológicas aceleran sus inversiones: Meta anunció la ampliación de un centro de datos en Luisiana hasta alcanzar los 50.000 millones de dólares.

El artículo, de tono crítico, compara la expansión de la IA con el relato distópico «Harrison Bergeron» de Kurt Vonnegut, donde el Estado incapacita a los más capaces para igualar a todos por abajo. Según datos citados, el 84 % de los estudiantes de secundaria y el 85 % de los universitarios usan IA para tareas escolares; un estudio del MIT detectó menor actividad cerebral en quienes escriben con IA. El texto también denuncia casos de alucinaciones, contenido sintético que pasa desapercibido y una producción cultural derivada, apuntando a una colusión entre industria y Gobiernos para imponer una tecnología que la mayoría no demanda.