El Ministerio de Transportes ha confirmado que la plataforma ferroviaria de la línea de alta velocidad entre Murcia y Lorca está prácticamente finalizada. Se trata de un tramo de 65 kilómetros que arranca en la estación de Murcia y termina en Lorca-San Diego, paso previo imprescindible para cerrar el corredor ferroviario directo entre Murcia y Almería, actualmente inexistente.
En la actualidad, cubrir los 200 kilómetros que separan Murcia de Almería obliga a un viaje en tren de más de diez horas con transbordo en Madrid, frente a las dos horas en coche o las más de tres en autobús. El nuevo trazado incluye dos túneles, doce viaductos —el mayor, el de Tercia, de 2,1 kilómetros—, 18 pasos superiores sobre la autovía A-7, 11 pasos inferiores y tres pasarelas peatonales. Ya se ha tendido la vía en placa en uno de los dos carriles del tramo de Alcantarilla y se trabaja en la electrificación, con 1.600 postes instalados y 150 kilómetros de cableado previstos.
En Murcia destaca además un pasillo soterrado de 6,6 kilómetros para la salida de los trenes, una obra que ha movilizado a 220 personas de media, 378.273 m³ de hormigón y 29.216 toneladas de acero, y que dará lugar a una estación con ocho vías, dos andenes de 400 metros para servicios de alta velocidad.
La conexión con Almería es clave para enlazar esta ciudad con Alicante, donde Ouigo y Renfe ya operan alta velocidad. Transportes cifra en 8.000 millones de euros las obras licitadas en el Corredor Mediterráneo desde junio de 2018, proyecto prioritario para la UE desde 2011. Pese al impulso de los fondos Next Generation, en 2018 solo el 40% del corredor estaba planificado.
