Septiembre de 2026 llega cargado de fenómenos astronómicos visibles desde distintos puntos del planeta. El mes arranca el 2 de septiembre con una conjunción entre Venus y Spica, la estrella más brillante de Virgo, separadas por unos 1,5 grados y observables a simple vista. La noche del 3 de septiembre, la Luna, iluminada al 59 %, pasará a aproximadamente 1,1 grados de las Pléyades (M45), el conocido cúmulo de las Siete Hermanas en Tauro: un espectáculo descrito como una Luna cuajada de diamantes, que volverá a repetirse el 30 de septiembre.
Entre el 9 y el 10 de septiembre alcanzará su máximo la lluvia de meteoros Épsilon Perseidas, con una tasa de hasta ocho meteoros por hora y condiciones de oscuridad óptimas gracias a la cercanía de la Luna nueva, especialmente favorable desde el hemisferio norte.
El 22 de septiembre Venus alcanzará su brillo máximo del año, con una magnitud aparente de -4,8, observable tras el atardecer cerca del horizonte oeste. Al día siguiente, el 23 de septiembre, tendrá lugar el equinoccio de septiembre, que marca el inicio astronómico del otoño en el hemisferio norte y de la primavera en el sur.
El 26 de septiembre será un día doble: Neptuno entrará en oposición —la mejor oportunidad del año para observarlo con telescopio en Piscis— y se producirá la Luna de la Cosecha, la luna llena más cercana al equinoccio. WIRED en Español recomienda buscar cielos oscuros alejados de la contaminación lumínica para aprovechar estos eventos.
