La Ballinderry Rivers Trust, un proyecto de conservación del condado de Tyrone (Irlanda del Norte), asegura haber logrado avances significativos en la contención de la hierba gigante (Heracleum mantegazzianum), una especie invasora calificada como la «planta más peligrosa» del Reino Unido por su savia tóxica, que provoca ampollas dolorosas y cicatrices al contacto con la piel humana y la luz solar. Peter Mitchell, representante de la organización, explicó que han logrado mantener la planta «en niveles mínimos» alrededor del parque forestal de Drum Manor, aunque la especie se ha extendido kilómetros río abajo por el Ballinderry hasta alcanzar el lago Neagh. En Irlanda del Norte se han registrado más de 2.500 puntos con presencia confirmada de la planta, y la Agencia de Medio Ambiente norirlandesa (NIEA) tramita actualmente más de 500 expedientes sancionadores. El Ejecutivo de Stormont ha fijado el objetivo de reducir la distribución de la especie en un 50 % antes de 2030. Pescadores y corredores, como Sean Devlin y la ultrafondista Esmée Gummer, relataron las quemaduras graves que sufrieron tras rozar accidentalmente la planta, síntomas que pueden agravarse con la exposición al sol y aparecen hasta 24 horas después del contacto. Las autoridades recomiendan cubrir la piel afectada, lavarla con agua fría y evitar el sol, y piden a los ciudadanos notificar cualquier avistamiento.
