La Agencia de Medio Ambiente de Inglaterra ha finalizado la limpieza de uno de los mayores vertederos ilegales del país, situado en Kidlington, Oxfordshire, con un coste de 6 millones de libras asumido por el erario público. En 2025 se llegaron a acumular allí unas 22.000 toneladas de residuos domésticos y comerciales en un enclave junto al río Cherwell y la A34. El Gobierno ha prometido reclamar el dinero a los responsables y anunció la pasada semana una ofensiva nacional contra el crimen de los residuos.
Sin embargo, datos obtenidos por la BBC muestran que, entre enero de 2021 y marzo de 2026, la Agencia solo ha logrado recuperar 7,3 millones de libras mediante 66 órdenes de decomiso basadas en la Ley de Beneficios del Crimen, de las cuales 1,4 millones siguen pendientes. Campañistas como Charlie Coats tachan la cifra de «irrisoria» y piden medidas disuasorias reales. La presidenta de la patronal rural CLA, Gavin Lane, reclama la incautación de vehículos y la recuperación íntegra de los beneficios obtenidos ilícitamente.
La Agencia de Medio Ambiente también ha intervenido en Hoads Wood, Kent, lo que suma un presupuesto conjunto de 20 millones de libras. Otros seis supersitios están ahora en el punto de mira, aunque aún se desconoce quién pagará su limpieza. Por el vertedero de Kidlington han sido detenidas cuatro personas, ya puestas en libertad mientras continúa la investigación.
