Una investigación de la Universidad de Delaware advierte de que las verduras cultivadas en microgravedad, como la lechuga que consumen los astronautas en la Estación Espacial Internacional (EEI) y la estación china Tiangong, son más propensas a contaminarse con Salmonella enterica. El equipo, dirigido por Harsh Bais, Kali Kniel y Noah Totsline, comprobó que la entrada de la bacteria en el tejido vegetal depende de la variedad de lechuga y de la propia microgravedad, y no tanto de la densidad de estomas, como se creía hasta ahora.
Los científicos también probaron si una bacteria beneficiosa, Bacillus subtilis, podía proteger a las plantas como hace en la Tierra, pero el microorganismo perdió su efecto protector en condiciones simuladas de microgravedad, lo que evidencia que el espacio altera la interacción entre plantas y microbios.
Como posible solución, el estudio apunta a las lechugas rojas: su mayor contenido en fenoles y antioxidantes las hace más resistentes a la salmonela. Seleccionar cultivares con esos rasgos podría mejorar la seguridad alimentaria de los cultivos espaciales, un aspecto clave de cara a futuras colonias humanas fuera de la Tierra. Los autores recuerdan, en tono práctico, que lavarse bien las manos con agua y jabón sigue siendo la mejor defensa contra un posible brote de salmonelosis.
