La lavavajillas no es un robot: el término es un constructo social

Fuentes: Dishwasher Is Not A Robot: The Term Is A Social Construct

El término 'robot' no describe una funcionalidad técnica específica, sino que es un constructo social definido por la ficción científica. Aunque las máquinas automatizadas han existido mucho antes que la palabra, el concepto de robot surgió en la obra de teatro 'Rossum's Universal Robots' de Karel Čapek en 1920. La ficción utilizó robots y aliens como lentes narrativos para explorar la naturaleza humana, lo que explica por qué la etiqueta se aplica selectivamente a ciertas tecnologías.

Actualmente, la clasificación de un robot depende de la novedad de la tecnología y de las implicaciones sociales que genera. Por ejemplo, en la década de 2000, los robots móviles como los Roomba eran considerados vanguardia, mientras que los brazos robóticos industriales eran menos destacados. Hoy, la percepción ha cambiado: los robots humanoides generan miedo por sus implicaciones laborales, mientras que los dispositivos de consumo como las lavavajillas se consideran obsoletos o juguetes. Esta evolución refleja cómo la sociedad reevalúa la tecnología según su impacto en la percepción de la humanidad y la labor. En definitiva, una máquina se considera un robot cuando provoca inquietud existencial o cuestiona nuestra relación con la tecnología, un criterio que la lavavajillas no cumple.