La larga historia detrás del Camino a Ninguna Parte en las Grandes Montañas Humeantes

Fuentes: The deep history behind the Road to Nowhere inside the Great Smoky Mountains

En el borde oriental del Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes, en Carolina del Norte, un túnel de unos 400 metros bautizado como el Camino a Ninguna Parte termina bruscamente: el asfalto se convierte en tierra y la carretera desaparece. La estructura, ahora convertida en atracción turística cerca de Bryson City, es el resultado de un acuerdo de 1943 entre la Autoridad del Valle del Tennessee (TVA), el Departamento del Interior, el condado de Swain y Carolina del Norte. Aquel pacto prometía construir una vía para que las familias desplazadas por la presa Fontana, de 146 metros —la más alta al este del Misisipi—, pudieran seguir visitando sus cementerios ancestrales inundados por el embalse. Tras el ataque de Pearl Harbor, la TVA aceleró la construcción de la presa para suministrar electricidad a la planta de aluminio de Alcoa y apoyar el esfuerzo bélico. Más de mil familias abandonaron el valle de forma forzosa, persuadidas por el patriotismo y compensaciones tasadas sin negociación. La carretera proyectada, de 55 kilómetros, quedó inconclusa en los años setenta al encontrar roca Anakeesta, cuyo escurrido ácido mató peces y activó la oposición ambiental. Descendientes de los antiguos residentes consideran el acuerdo una promesa rota que aún esperan ver cumplida.