El complejo Gemswell Surf Madrid, una laguna de olas artificiales de 23.000 m² anexa al estadio Metropolitano, comenzó a construirse en agosto de 2024 con una inversión superior a 60 millones de euros, de los que 15,7 millones proceden de fondos europeos Next Generation. La instalación, que usa tecnología de la firma vasca Wavegarden, tendría una capacidad de 30.000 metros cúbicos de agua potable. La Plataforma Ecologista Madrileña estima que la evaporación anual alcanzará unos 32.200 m³ y que el consumo total superará los 40.000 m³ al año, equivalente al abastecimiento doméstico de más de 800 personas durante año y medio. Varias asociaciones ecologistas, entre ellas ARBA, GRAMA y Jarama Vivo, han reclamado la paralización cautelar del proyecto y han cuestionado que fondos europeos etiquetados como "desarrollo urbano y turismo sostenible" financien una instalación con ese consumo hídrico en plena meseta.
El pasado 24 de noviembre, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló el Plan Especial que amparaba la actuación al considerar que las modificaciones requerían una revisión del Plan General y una Evaluación Ambiental Estratégica. El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid recurrieron la sentencia ante el Supremo, por lo que las obras continuaron. El proyecto, impulsado por Stoneweg InfraSport, forma parte de la Ciudad del Deporte, una operación urbanística de 265.000 m² cedidos al Atlético de Madrid por 75 años a cambio de un canon de 141 millones. En noviembre de 2025, Apollo Sports Capital, brazo inversor del fondo estadounidense Apollo Global Management, compró el 57% del club por 1.300 millones, valorado en 2.500 millones.
