La jefa de la división de ciencia de la NASA, Nicola Fox, nacida y criada en Hitchin (Hertfordshire), ha calificado de "fantástico" el avance de la presencia femenina en las disciplinas científicas y tecnológicas. En una visita a la Universidad de Surrey, donde cursó un máster en telemática e ingeniería de satélites entre 1988 y 1991, Fox recordó que en su promoción era una de las cuatro mujeres de una clase de más de doscientos alumnos. Ahora, al asistir a las ceremonias de graduación en física e ingeniería, ha destacado el creciente número de mujeres que obtienen el título.
Fox, de 57 años, atribuye parte de su vocación al hecho de haber estudiado en St Francis College, un centro femenino de Letchworth donde nunca escuchó estereotipos de género sobre la ciencia. Fue al llegar a la universidad cuando descubrió que su elección se consideraba poco habitual. Pese al aumento de matriculadas y graduadas, datos de la organización Stem Women indican que la incorporación laboral de mujeres en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas avanza de forma mucho más lenta, y la paridad con los hombres tardaría todavía décadas en llegar.
La científica aconseja a las jóvenes que sigan su curiosidad y desoigan los mensajes que les dicen que la ciencia no es para ellas. También ha reconocido el papel de su madre, que le inculcó la determinación para no rendirse ante las dificultades, y el de su padre, que le mostró el alunizaje por televisión cuando tenía ocho meses, despertando su fascinación por el espacio.
