Las obras de la Jeddah Tower, el rascacielos que Arabia Saudí proyecta para superar al Burj Khalifa, se han retomado tras años de paralización. La estructura superó las 100 plantas y los 400 metros el 20 de abril de 2026, y la actualización más reciente de la ingeniería Thornton Tomasetti, del 18 de junio, la situaba cerca de la planta 104. El contrato para completar la construcción se firmó el 2 de octubre de 2024 con Saudi Binladin Group, el mismo contratista de la primera etapa, y contempla 42 meses de trabajos.
El proyecto fue anunciado en 2011 y las obras arrancaron en 2013 con el objetivo de levantar en Yeda un edificio de más de un kilómetro de altura y 157 plantas, sustentado sobre una losa de cimentación de cinco metros de espesor y 270 pilotes. Durante su primera fase alcanzó 63 plantas antes de detenerse en 2018. La paralización coincidió con la crisis que golpeó al contratista y con la campaña anticorrupción saudí de 2017, que llevó a la detención del entonces presidente de Saudi Binladin Group, Bakr bin Laden, y de Alwaleed bin Talal, vinculado al promotor a través de Kingdom Holding.
Aunque la fachada y parte de las instalaciones mecánicas, eléctricas y de fontanería ya están en marcha, quedan por completar ascensores, sistemas de seguridad, acabados y pruebas previas a la apertura, por lo que el Burj Khalifa mantiene de momento el récord mundial.
